Creo que deberíamos revisar nuestro vocabulario como cristianos, hay algunos conceptos que ni siquiera figuran en la Biblia pero las aplicamos en la Iglesia de Cristo. Una de esas palabritas que se ha puesto muy de moda en los últimos 15 o quizá 20 años en los grupos cristianos es: LIDER.
En la Palabra está clarito que el Señor Jesucristo nos llamó a ser siervos (servir, estimar a los demas como superiores, humillarse, amarnos) y no nos llamó a ser líderes (el líder, la cabeza, que segun la Biblia es Cristo y no el pastor o el apostol)...¿Cuantos hemos escuchado el comentario cuando el pastor o alguno de sus familiares se enferman o les pasa una calamidad diciendo: "El diablo ataca por la cabeza"? Hermano, la cabeza es y debe ser Cristo.
Yo no encuentro en ningun verso de la Biblia que los apóstoles, profetas, evangelistas u obispos se sentían o decían ser cabeza o los más importantes o dignos de pleitecía y tratos especiales, ellos eran servidores, y a estos (servidores, obreros en la obra de Dios) si hay que tenerles mucha estima, como dice Pablo a los de Tesalónica. Al principio todos eran importantes en la iglesia y no sólo "el lider", "el predicador estrella" ni todas fanfarronerías que para mí son solo basura, con todo respeto lo digo porque sé que hoy en día hay muchos servidores que son admirados por miles y Dios los utiliza grandemente, me disculpan si hiero sentimientos pero es la pura verdad.
Jesucristo vino para servir y no ser servido, en primer lugar, nos dejó este ejemplo y en segundo lugar dio instrucciones claras de que así se haga en Su Iglesia. Sin embargo, muchos de nuestros "líderes cristianos" son los mas y mejor servidos de nuestra época. No estoy en contra de que los servidores de Dios prosperen, tengan poseciones materiales, fama o admiración pero a leguas (como se dice en mi país) se les nota la jactancia, se ve cuanto le rinden pleitesías y ellos contentos no vacilan en "bendecir" a sus subditos, los cuales le sirven, lo tienen en un pedestal y peor aun, hasta llegan a aplaudirle los pecados diciendo: "pobre siervo del Señor debe tener tantas luchas y tentaciones, es que el diablo ataca mucho la cabeza"
La iglesia se ha acostumbrado a los "eventos", las "multitudes" y los "predicadores estrella" poniéndo estas cosas aún por encima de nuestra relación íntima con Dios. El lugar secreto del que habló Jesús se ha convertido en el último recurso para escuchar ola voz de Dios y en su lugar se ha puesto el "ir a ver que me dice Dios por medio de Don Fulano el de la unción"
Dios tenga misericordia...
Quiero compartir mis experiencias como cristiano en un mundo de crisis...
24 de septiembre de 2011
14 de enero de 2011
Adulterio según la RAE y según la Biblia
Especialmente dirigido a hombres pero también para mujeres
Estudios acerca del adulterio se han hecho muchos, grandes cantidades de artículos se han escrito al respecto hablando de sus causas, concurrencias, consecuencias, etc. por ello, mi objetivo en este corto escrito no es saturar más la lista de información al respecto con “mas de lo mismo”, solo quiero tocar un punto conceptual importante.
Imagina que te reunirás con un cristiano, “líder” de tu iglesia local, (vamos a ponerle nombre: Pepe) van a hablar de adulterio, él te va a explicar el tema, tu tienes dudas al respecto. Mientras se acerca el momento de reunirte con él, se te forman en la mente ciertas expectativas: “Seguro Pepe me va a explicar bien, me va a hablar por la Palabra, va a leer varios versículos porque él si es un hombre de Dios, tiene sabiduría de lo alto y constantemente está estudiando y llenándose del Espíritu Santo, condenará el pecado como tal bajo el rigor bíblico, quizá de manera opcional me dará luces acerca del tema citando ideas que halló en un diccionario bíblico, un comentario bíblico, en una concordancia de Hebreo y/o Griego antiguo, algún estudio teológico o un libro escrito por un cristiano… Lo último que pensarías es que Pepe apenas te va a nombrar la Biblia. Nunca te imaginarás que Pepe sólo citará a la Real Academia Española, si, la RAE que define cristianismo como religión, que define santidad como un honor al papa de Roma y su primer concepto de fe es según la religión católica. Con esto no quiero decir que el diccionario esté mal, quiero decir que, por muy “oficiales” y “objetivas” que sean las nociones del mundo, no necesariamente corresponden con las enseñanzas de la Biblia. “Antes bien, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso” Romanos 3.4
Así como en Pepe, en muchos, han calado conceptos humanos acerca del adulterio, por ejemplo: "Si estando casado, miras a una mujer la primera vez, estás usando el sentido de la vista. Si la miras una segunda vez, estás permitiendo ser tentado. Si la miras una tercera vez, has abierto tu corazón al pecado. Más allá de esta tercera vez, es definitivamente pecado." La Web está plagada con esta frase que supuestamente es de un “gran predicador” (tan grande que parece que nadie sabe quién es el personaje), basta colocar adulterio en Google para hallarla miles de veces, sin embargo es una frase poco o nada congruente con las enseñanzas de Jesucristo y además está llena de ambigüedades. Sí la contrastamos con la Biblia nos daremos cuenta:
Mat 5:27 y 28
27Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
La perspectiva de Dios acerca del adulterio es tajante. “…cualquiera que mira a una mujer para codiciarla…” ¿Que tal si miras a una mujer 1000 veces y no la codicias? O ¿Qué tal si miras una sola vez a una mujer, pero la miras profundamente, con codicia? y ¿Si miras una mujer, y no la codicias mientras la miras pero más tarde la recuerdas y la codicias sin mirarla sino porque la miraste anteriormente? Por lo tanto, el pecado no está en el número de veces que miras una mujer, tampoco está en la vista sino en la mente, no está en mirar sino en codiciar. Por supuesto, el pecado en la mente se alimenta de algo: la vista, yo lo diría en mi propias palabras como: “dime lo que miras y te diré que piensas”.
En especial a los hombres nos resulta complejo mirar y no codiciar, pero no quiero profundizar tanto en este artículo de esto, acerca de mirar, como mirar y todos estos asuntos relacionados con la pureza sexual en la mente, los autores Stephen Arterburn y Fred Stoeker hacen un estudio a la luz de la Biblia, cuentan testimonios personales y en especial dan varias estrategias para la victoria en el mundo de la tentación sexual, sus libros se titulan: “La batalla de cada hombre” para los que están casados y “La batalla de cada hombre joven” para los solteros y para las chicas (ellas no escapan de las tentaciones sexuales) “La batalla de cada mujer” y “La batalla de cada mujer joven”. Los recomiendo ampliamente
Continuando con RAE…
La Real Academia define así el adulterio:
Adulterio.
(Del lat. adulterĭum).
1. m. Ayuntamiento carnal voluntario entre persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge.
Este concepto de la RAE no siempre ha sido el mismo, ha variado un poco a lo largo de su historia, pero no ha cambiado sustancialmente. Claro está, visto desde la noción de la RAE, un adulterio es adulterio porque una persona casada tuvo cópula sexual con otra persona que no es su cónyuge (Copular: unirse o juntarse sexualmente). Ahora bien, una vez que Pepe te da esa explicación, y solo esa explicación, no hay más que decir sino “mientras no me meta en la cama con otra mujer que no sea mi esposa, no adultero”. Premisa que está lejos del concepto bíblico que dice “cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”, es decir, que el adulterio comienza en la codicia, en el corazón, en la mente y puede terminar en una relación sexual física, pasando por todas las etapas del camino que te llevan hasta la cama. Si codicias la mujer ajena es adulterio, más allá de eso, también es adulterio.
¿Andar en enamoramiento es adulterio? ¿Te gusta una compañera de trabajo, una hermana de la iglesia, una vecina, etc. y no es tu esposa? ¿Has salido (románticamente) con alguien que no es tu esposa?
Si eres casado y el enamoramiento no es hacia tu cónyuge, es adulterio, aunque no te la imagines desnuda. El enamoramiento es sexual. Un heterosexual no se enamora de personas de su mismo sexo sino del sexo opuesto ¿Por qué? Sexo. El enamoramiento es un estado emocional producido por la sexualidad, no se puede separar. Y si sexualidad y sexo son familia, estamos en presencia del adulterio.
Por cierto, ya hay una actualización más de la RAE acerca del adulterio (vigésima tercera edición, Pepe ponte al día, actualízate):
Adulterio.
(Del lat. adulterĭum).
Creo particularmente que esta nueva definición se acerca un poco más a la verdad verdadera, la de la Biblia. No es lo mismo un “ayuntamiento” (penetración del pene en la vagina) que una “relación sexual” (que puede considerarse desde conversaciones íntimas, besos, caricias, apretrujes, despojos y finalmente el ayuntamiento)
Disculpen que sea tan gráfico…
Por otro lado, la segunda definición aclara más el punto al decir:
2. m ant. Falsificación, fraude.
Y es que ser infiel a los votos matrimoniales (infidelidad conyugal) es un acto de falsedad, fraude, adulterio. Aun así, (aunque esté mejor la definición de la RAE) la definición bíblica de adulterio va mucho más allá, al corazón del hombre, para Dios y para sus hijos, el solo pensamiento infiel ya es adulterio.
Etimológicamente, la palabra adulterio viene de alter, que significa otro, distinto, de lo que deriva el verbo alterare con el sentido de alterar o corromper. De ahí sale ad-alterare y adulterare (adulterar, falsificar). Algunos estudiosos afirman, sin embargo, que adulterare -en el sentido de cometer adulterio- no proviene de ad-alterare, sino de ad-alteram, que significaría: “Ir hacia otra cosa distinta”. En cualquier caso, lo que sugiere el sentido etimológico de la palabra es simplemente agregar algo ajeno, alterar el orden de algo, incluir otra cosa en algo. Cuando se trata de adulterio al matrimonio implica la inclusión de algo (o mejor dicho alguien) que no tiene nada que ver con los votos matrimoniales, alguien además de los dos cónyuges, un “tercero”. En este sentido un tercero puede meterse en el matrimonio desde el pensamiento hasta acciones concretas.
1. ¿Tener sexo con una persona que no es tu pareja es un acto acorde a la fidelidad conyugal? No
2. ¿Un enamoramiento hacia otra persona que no es tu cónyuge, es parte del voto matrimonial? No.
3. ¿Las salidas románticas que no sean con tu esposa, van incluidas en el matrimonio? No
4. ¿Codiciar la mujer ajena está en el plan de Dios para el matrimonio? No
Paréntesis: La mujer ajena es la que No es tuya. No existen mujeres de nadie. La única que es tuya es tu esposa las demás son ajenas.
Si permites cualquiera de las cuatro situaciones anteriores o situaciones similares estás cometiendo adulterio.
Algo de información:
Post-Data:
1. Pepe, te exhorto a que te guíes por la Biblia y no por RAE, adicionalmente te recomiendo que leas el libro “La batalla de cada hombre” de Stephen Arterburn y Fred Stoeker, de verdad te ayudará mucho, te lo digo por experiencia.
2. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia
3. “Antes bien, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso” Romanos 3:4
21 de diciembre de 2010
¿Una iglesia Dividida? Todos mienten
Les cuento que cuando hay problemas de división en una iglesia (y valla que los hay, la Biblia alerta en diversas ocasiones acerca de ello y ya he pasado por varias experiencias) las personas que aman a Dios sienten como su "espacio de seguridad" se derrumba. Al principio del problema, todos proclaman la unidad, pero esa señora no vuelve a la congregación en la mayoría de los casos. La iglesia se separa en bandos y las ovejas del redil se hayan envueltas en un dilema de saber cual bando está dando pasto y cual está dando paja.
Cuando te encuentres en una encrucijada en la que hay dos o más bandos peleándose, te darás cuenta que no es fácil tomar decisiones: ambos bandos te dirán que no están peleando y los demás si, contarán versiones de los hechos distintas, te hablarán con mucha "sinceridad" (eso es lo que percibes), te dirán "yo no estoy aquí para convencer a nadie", "busca la voluntad de Dios para que te des cuenta", "el Señor me dijo aquello", dirán que ahora están orando más y que "desean la unidad del Cuerpo de Cristo pero el otro bando no".
¿A quién le crees? No tienes respuesta... Y a menos que recibas una revelación divina rápidamente, lo único que puedes hacer es esperar. Bajo estas circunstancias, esperar no significa sentarse de brazos cruzados, más bien implica tres acciones:
La primera es orar (Filipenses 4.6). Pídele al Señor dirección, mantente en constante comunicación con Él. Escudriña su palabra, evita dejarte llevar por tus anhelos y emociones (alguno de los bandos se centrarán en hablar de amor, perdón, unidad dirán cosas emocionalmente atrayentes o grandes ofertas de posiciones, adulaciones, etc, pero no necesariamente bajo los conceptos bíblicos, OJO con esto...)
En segundo lugar: nunca apoyes ningún pecado. La única causa de división de la iglesia es la falta de arrepentimiento. El pecado produce el desacuerdo entre quienes quieren que la iglesia esté limpia del pecado pero cuando el que pecó no reconoce, entonces viene la división. Dios repudia tajantemente el pecado, si quieres estar del lado de Dios no apoyes el pecado. Hay acciones que son pecado pero parecen justas. Por muy "justo" que parezca una acción no la apoyes si es pecado, por ejemplo: El pastor jaló por la corbata al tesorero y lo sacó de la iglesia con una patada porque el tesorero era un ladrón, se lo merecía, bien hecho. La acción del pastor en este caso parece justa pero ¿Dios lo aprueba realmente? ¿Hizo lo mismo Jesús por Judas, el tesorero por ladrón y traicionero? ¿Sacó asi a Pedro por negarlo tres veces?
La tercera es asumir que todos mienten, si, suena a "Dr House", pero es lo mejor que puedes asumir: todos mienten hasta que te convenzas de lo contrario (ojo: no acuses a nadie de mentiroso, solamente asúmelo) ¿Por qué asumir que todos mienten? Si asumes que todos dicen la verdad, te equivocarás constantemente e irás de un lugar a otro desorientadamente porque la verdad es una sola, no dos, ni tres. Si asumes que unos mienten y otros dicen la verdad ya te estás colocando de un lado de los bandos sin saber si estás en lo correcto. Pero si asumes que ambos mienten, serás más imparcial porque de allí en adelante tendrás que averiguar en qué cosas mienten. Claro, cuando se dan estas situaciones muchos no mienten por mentir, sino más bien por mal entendidos pero lo correcto es no dejarse arrastrar por comentarios que distorcionen u oculten la verdad.
Dios quiera no pases por esto y recibas la revelación divina de la verdad porque no es tan sencillo como te lo escribo, manténte en comunión con Dios...
Cuando te encuentres en una encrucijada en la que hay dos o más bandos peleándose, te darás cuenta que no es fácil tomar decisiones: ambos bandos te dirán que no están peleando y los demás si, contarán versiones de los hechos distintas, te hablarán con mucha "sinceridad" (eso es lo que percibes), te dirán "yo no estoy aquí para convencer a nadie", "busca la voluntad de Dios para que te des cuenta", "el Señor me dijo aquello", dirán que ahora están orando más y que "desean la unidad del Cuerpo de Cristo pero el otro bando no".
¿A quién le crees? No tienes respuesta... Y a menos que recibas una revelación divina rápidamente, lo único que puedes hacer es esperar. Bajo estas circunstancias, esperar no significa sentarse de brazos cruzados, más bien implica tres acciones:
La primera es orar (Filipenses 4.6). Pídele al Señor dirección, mantente en constante comunicación con Él. Escudriña su palabra, evita dejarte llevar por tus anhelos y emociones (alguno de los bandos se centrarán en hablar de amor, perdón, unidad dirán cosas emocionalmente atrayentes o grandes ofertas de posiciones, adulaciones, etc, pero no necesariamente bajo los conceptos bíblicos, OJO con esto...)
En segundo lugar: nunca apoyes ningún pecado. La única causa de división de la iglesia es la falta de arrepentimiento. El pecado produce el desacuerdo entre quienes quieren que la iglesia esté limpia del pecado pero cuando el que pecó no reconoce, entonces viene la división. Dios repudia tajantemente el pecado, si quieres estar del lado de Dios no apoyes el pecado. Hay acciones que son pecado pero parecen justas. Por muy "justo" que parezca una acción no la apoyes si es pecado, por ejemplo: El pastor jaló por la corbata al tesorero y lo sacó de la iglesia con una patada porque el tesorero era un ladrón, se lo merecía, bien hecho. La acción del pastor en este caso parece justa pero ¿Dios lo aprueba realmente? ¿Hizo lo mismo Jesús por Judas, el tesorero por ladrón y traicionero? ¿Sacó asi a Pedro por negarlo tres veces?
La tercera es asumir que todos mienten, si, suena a "Dr House", pero es lo mejor que puedes asumir: todos mienten hasta que te convenzas de lo contrario (ojo: no acuses a nadie de mentiroso, solamente asúmelo) ¿Por qué asumir que todos mienten? Si asumes que todos dicen la verdad, te equivocarás constantemente e irás de un lugar a otro desorientadamente porque la verdad es una sola, no dos, ni tres. Si asumes que unos mienten y otros dicen la verdad ya te estás colocando de un lado de los bandos sin saber si estás en lo correcto. Pero si asumes que ambos mienten, serás más imparcial porque de allí en adelante tendrás que averiguar en qué cosas mienten. Claro, cuando se dan estas situaciones muchos no mienten por mentir, sino más bien por mal entendidos pero lo correcto es no dejarse arrastrar por comentarios que distorcionen u oculten la verdad.
Dios quiera no pases por esto y recibas la revelación divina de la verdad porque no es tan sencillo como te lo escribo, manténte en comunión con Dios...
8 de noviembre de 2010
Cycle-Ekklesia
Les cuento que ocurre un ciclo en la mayoría de las iglesias cristianas locales (si no, todas), durante toda mi vida los he visto transcurrir; personalmente lo he vivido en varias oportunidades y en unas cuantas otras he recibido las noticias. Todas las congregaciones tienen puntos cumbres en los cuales la gente se agolpa por servir a Dios, el compañerismo es cotidiano, hay gente motivada a reunirse, personas nuevas comienzan a creer, los testimonios no cesan, la iglesia crece material, cuantitativa y espiritualmente. Pero este "avivamiento" de pronto se acaba. Dios comienza a limpiar Su iglesia, a sacar lo que no le agrada, a poner lo que le agrada y en gran parte de las ocasiones los resultados parecieran ser catastróficos: muchos desertan de las filas, los malos rumores sobreabundan, muchas cosas horrendas salen a la luz y pareciera que de allí no puede salir ningún otro fruto que no sea la desilusión, el temor, la incertidumbre, la contienda y la división. Pero la realidad es otra.
Son estas circunstancias las que Dios utiliza, como dije, para limpiar su iglesia. Muchas máscaras que aparentaban piedad se caen, muchos que demostraban una "fe genuina" son derribados, muchos que pregonaban unidad no ceden y exteriorizan sus iniquidades. Es la hora del fuego de la prueba y solo el oro refinado quedará, lo demás será quemado. Es en este tiempo que la fe es tratada y quienes realmente han creído en el Señor se aferran a sus Promesas y confían en Él. ("el que persevere hasta el fin, ese será salvo") Es en este período que los fieles a Cristo se hacen parte de una realidad que en la pequeña y anterior parte del ciclo solo parecía ficción o quizá se pensaba que "esa concepción no se aplica a nuestra iglesia, eso no sucede aquí", me refiero a que es allí donde los hijos de Dios pueden identificar la cizaña y separarla del trigo, es en ese tiempo que malamente unos caen, otros se dividen, pero otros, por su fe en el Señor, son levantados con poder y dan ejemplo de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.
Y ¿Qué pasará con la iglesia? La palabra y la experiencia lo comprueban: "las puertas del hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16.18) La obra de Dios continúa. Dios tiene una habilidad maravillosa de poder utilizar a sus "enemigos" para lograr sus propósitos, y los logrará. La cizaña es arrancada para que el trigo florezca. El trigo es el que dará el buen fruto para gloria de Dios y es el que permitirá que se abra un nuevo comienzo, un nuevo ciclo mas abundante que el anterior. Si tu congregación está en situaciones terribles, debes tener esta esperanza y actuar en función de ello. Si no has pasado por allí, prepárate, en cualquier momento puede ocurrir.
3 de noviembre de 2010
En hora buena...
Hola a todos, les cuento que me suscribí a blogger.com en el 2007 pero, mi falta de cultura acerca de los blogs era tal que ni sabía la gran utilidad que tiene. Gracias a Dios ya tengo algunas nociones y por eso quiero usar estas líneas para tomar provecho. Espero que este blog sea de beneficio para quienes lo visiten.
Les cuento que desde 2007, cuando abrí la cuenta blogger, han pasado muchas cosas y espero contarles a medida que escribo las entradas. No prometo escribir todos los días pero les prometo que les escribiré acerca de las experiencias que adquiero como líder cristiano juvenil, estudiante universitario y como persona.
Dios les bendiga.
Les cuento que desde 2007, cuando abrí la cuenta blogger, han pasado muchas cosas y espero contarles a medida que escribo las entradas. No prometo escribir todos los días pero les prometo que les escribiré acerca de las experiencias que adquiero como líder cristiano juvenil, estudiante universitario y como persona.
Dios les bendiga.
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